lunes, 1 de julio de 2013

¡Tú eres la MEJOR MAESTRA de tu hijo!

Muchas veces me he sentado por diez o más minutos a explicarle a mi hijo pequeño de ocho años algun tema difícil para él o simplemente alguna cosa que a él realmente no le interesa para nada...   Entre todas las tareas que debo hacer, muchas veces esto pone a prueba mi paciencia y la de él también! jaja!

He llegado a la conclusión, con cada uno de mis tres hijos, que si a mí,  siendo su madre,  que los amo, que tengo el mayor interés por su bienestar,  por todo su ser, se me acaba la paciencia; ¿como se sentirá una maestra cuando la paciencia se acaba, aún con todas las buenas intenciones...?
Es el institinto maternal y natural, de una mujer que busca a Dios, por supuesto;  buscar lo mejor para sus hijos, en su entrenamiento físico, su instrucciòn académica, su crecimiento espiritual y moral, etc.  ¿Quiénes más que los padres somos los responsables de proveer para su crecimiento integral? Dios nos ha dado a nosotros como padres, la capacidad de amar a nuestros hijos como nadie más lo va a hacer.  Es nuestro llamado cuidarlos, corregirlos, dirigirlos, entrenarlos y  disciplinarlos.



¡Tu eres la mejor maestra de tu hijo!



 Las buenas actitudes, los modales en la mesa,  la cortesía,  la consideracíon, el respeto, el  orden, la amabilidad, son todas estas cosas que se forman en el trato del día, cada vez que interactuamos con nuestro prójimo, enseñamos con el ejemplo práctico a nuestros hijos la manera que deben comportarse. No podemos esperar que nuestros hijos se comporten como cristianos, si nosotros no lo hacemos, eso sería una gran injusticia, y solamente traerá enojo y rebeldía al corazón de nuestros niños.
Por eso esto es una moneda de dos lados...  
 
Ellos aprenderán de mi!  Lo quieran o no..  Lo bueno, lo malo, lo peor y lo mejor de mi! ¿no te da miendo?  jaja!   Eso mismo me han dicho! Es totalemente cierto,  ES UNA GRAN GRAN RESPONSABILIDAD!   y  eso es de  ambos padres por supuesto.   No depende de que si están en colegio o en escuela en el hogar.  La influencia de los padres sobre los hijos es la que más formará su personalidad y carácter.
Así que despertemos y afirmemos nuestra eleccíon,  no solamente debemos formar a nuestros hijos, sino nosotras mismas debemos  ser formadas y transformadas a la natualeza de Dios, para cumplir con este maravilloso propósito.
Considera que la mayor cualidad que debe tener una maestra es:

LA PACIENCIA


 La paciencia como capacidad de esperar y volver a repetir y volver a repetir, tolerar  y animar  a tu hijo a hacer un buen trajo... y volver a repetir... jaja!
Paciencia...  Para ver la belleza del fruto


Creo que todas podemos mejorar en esta área, ora al Señor cada mañana y pídele que forme en ti este precioso fruto de su Espíritu Santo.
Dios te bendiga y bendiga tu gran Ministerio!