miércoles, 27 de agosto de 2014

Mi Abuelita Ofe

Es increible la influencia que nuestros padres y abuelos tienen sobre nuestro presente.  Nuestra vida no sería la misma si no hubiesemos  recibido las enseñanzas (buenas o malas) de ellos que nos han formado. Es por eso la importancia de comprender que lo que hacemos cada día también afectará el futuro de nuestros hijos y aún el de nuestros nietos.  Nuestros hábitos, nuestras conversaciones y nuestras actitudes frente a cada situación y problema.


 Les quiero contar sobre esto ya que el día lunes 18 de agosto mi abuelita de ya 97 años, entró en el gozo de SU Señor y Salvador.  El conocerla tan de cerca me enseñó muchas cosas, de las más importantes creo son la buena actitud hacia cualquer circunstancia y su fortaleza en el Señor, aún sin hablar decia:  "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece".  Es cierto que ella predicaba y era una gran maestra, pero yo la conocí mas estando en la cocina, en la sala, en su dormitorio.  Cuando ibamos de paseo o caminando a la iglesia, cuando me cocinaba los panqueques que tanto me gustaban. Para ella las cosas no eran complicadas, estaba agradecida siempre, su Biblia estaba siempre a su lado, siempre abierta, siempre era su meditación.  Sé bien que sabia de memoria grandes porciones de las escrituras.  Cualquier tema venia a ser juzgado por lo que la Palabra decía, era su estilo de vida y su genuina vida cristiana lo que mas me ha impactado..



Ya en sus años de vejez, yo le decia;  ¿Abuelita, como estas?  Ella en broma me decia:  "En lo físico: A la peora... En lo espiritual:  a la mejora!!  Jaja, y nos reiamos por su estilo de hablar. Ya  los últimos días fueron muy difíciles fisicamente para ella, cuando le llegabamos a vistar, yo le decía ¿Cómo estas abuelita?  Casi ya sin voz ella decia: "Bendecida". ¿Pueden creerlo?  Es la verdad.  Así era ella.

Aquí les comparato una pequeña parte de su biografía escrita por sus hijos:

Una vida al servicio del Señor Jesucristo


 Doña Ofelia Barrientos de Pérez, nació en Agua Blanca, Jutiapa, en un hogar cristiano. Sus padres, pioneros del evangelio, convertidos al Señor Jesús por el ministerio de siervos enviados por la Iglesia Cinco Calles, Misión Centroamericana, al departamento de Jutiapa, a principio del siglo XIX, cuando vinieron los primeros misioneros a Guatemala.

Desde niña, doña Ofelia tuvo el gran deseo de estudiar la Biblia. En ese entonces las reuniones eran un solo culto de adultos y niños. Los domingos había escuela dominical con un estudio bíblico enviado por la misma iglesia de Cinco Calles, preparado por el misionero Jacobo Cassel.

 Cuando tenía unos 15 años empezó a dar clases de niños en la iglesia; a preparar programas de niños para navidad y colaboraba en la iglesia en todo lo que podía hacer. En esos días también los visitaron los misioneros Becker, quienes estaban trabajando en la obra en Patzicía. Los esposos Becker se interesaron porque la señorita Ofelia aprendiera música y por su medio llegó un hermano norteamericano, don Federico Stevens, a su iglesia y le enseño a tocar el armonio que él mismo obsequió a la iglesia. (Mencionamos esto porque en ese tiempo era muy difícil el aprender música).

 En la iglesia Centroamericana de Piñuelas, Agua Blanca, y otros lugares enseño a leer a otras personas que deseaban leer la Biblia. Siempre tuvo un gran anhelo por venir a estudiar al Instituto Bíblico Centroamericano, por lo cual estuvo orando mucho al Señor; así fue que ya casada con su esposo don Adolfo Pérez, Dios les abrió la puerta hacia el Instituto Bíblico para estudiar la Palabra en el año 1943, terminando sus estudios en 1946.

 Desde entonces, salieron para trabajar en la obra en las iglesias Centroamericanas de los departamentos de Jutiapa, Huehuetenango, Quiché, Escuintla, Chimaltenango y en la capital. Dios les bendijo en gran manera, fue fiel con ellos, les dio 6 hijos y el único hijo varón sigue en el ministerio, siguiendo el ejemplo de sus padres. Las hijas también colaboran actualmente en la obra del Señor. Dios les bendijo dándoles 13 nietos y 15 bisnietos.

 Asistió al Lunes del Pastor en SETECA, casi desde que se fundó. Doña Ofelia colaboro en grupos femeniles, en la Convención Nacional Femenil, en OASIS, en la Misión Mundo Unido de Guatemala, en la Misión Independiente, fundando varias sociedades femeniles en diferentes iglesias. Organizó y dirigió coros, programas de Navidad, Escuelas Bíblicas de Vacaciones. Fue escritora, maestra en el Instituto Bíblico Robinson en Chimaltenango.

 Doña Ofelia siempre agradeció al Señor por los siervos que El envío y que la ayudaron en su ánimo y formación cristiana. Ellos también ya están con el Señor, don Arturo Borja Anderson, don Federico Echeverría, don Bernabé Samayoa, don Pedro Ríos, don Heberto Cassel y otros muchos pastores que trabajaron en las iglesias en Oriente.

La gloria y la alabanza sean para nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Hoy doña Ofelia puede decir: “Me has guiado según tu consejo, Y después me recibirás en gloria.”. Salmo 73:24, lo cual es una realidad en ella en este día.

 Sus hijos Albita, Dorita, Loidita, David, Prichy y Betsy , su nietos Nancy, Antonio, Isabel, Jorge, Doris, Carlos, Cindy, David, Sarita, Dave Richard, Jonathan, Stephan y Brooke y todos sus bisnietos, dan gracias al Señor por la vida de su querida mamá.


 “Gracias Mama Ofe, gracias por darnos tanto. Por tu amor, tus cuidados y tus sacrificios. Nuestra maestra, nuestra líder, nuestro ejemplo. Gracias por ser siempre esa luz guiadora en nuestras vidas que nos enseñó el Camino día a día hacia Aquel que es nuestro Amor, Luz y Vida, nuestro Señor y Salvador Jesucristo.”



Estoy muy agradecida por la vida de mi abuelita y le pido al Señor me ayude a seguir su precioso ejemplo.


Escrito por Isabel de Gonzalez

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