lunes, 21 de diciembre de 2015

Corregir también es AMAR

Una de las responsabilidades mas desagradables de ser padre o madre, es la continua y a veces, desgastante  tarea de corregir a nuestros hijos.  Es una tarea de la que muchas veces huimos o evitamos.  A mi,  no me agrada  señalar los errores o faltas de otras personas, y es algo que no  debemos hacer.

Corregir también es Amar...

Pero cuando se trata de nuestros hijos, debemos pedirle al Señor la guianza y la sabiduría para decirles, lo que está mal, y guiarlos amorosamente a hacer lo que tienen supuesto a hacer,  sin gritos, sin amenzas y sin malos tratos.  

Pero está el peligro de que, por no hacer sentir mal a nuestro hijo o por no incomodarlo, recojamos nosotras sus juguetes, su ropa sucia, ordenemos su tiradero o tratemos de solucionar los problemas que ellos mismos han generado.  Eso en ninguna manera le ayudará a madurar y convertirse en un adulto responsable y considerado.Los niños que crecen sin ser corregidos, pronto descubrirán que no mucha gente querrá estar cerca de ellos y afectará su desarrollo social y a largo plazo dañará de manera profunda su personalidad.

Por eso, cuando sepas que tu hijo de manera constante está haciendo algo incorrecto, no dudes en corregirlo, aquí tres consejos prácticos para corregir de una manera efectiva a nuestros hijos:

1.  Sin gritos, sin palabras ofensivas, sin amenazas.
Cuando gritamos a nuestros hijos no solo dañamos su autoestima, sino que nuestro menjase por muy razonable que nos parezca, no llega a sus oídos, mucho menos si les ofendemos o amenazamos. Perdemos autoridad cuando gritamos y ofendemos, así que no lo hagas!

2.  Se claro
Si tu hijo está haciendo algo equivocadamente o deliberadamente, el/ella debe saber que es lo que tu no apruebas y que sea claro para el identificar la diferencia. No esperes que tu hijo pueda hacer algo en lo que nunca ha sido entrenado o instruido.  Asi que se claro en lo que se espera que realice y cómo debe realizarlo (dando instrucciones claras).

3. Se constante.
No puedes corregir hoy una cosa, y mañana decirle que esta bien, o viceversa, decirle que hoy esta bien hacer o decir algo y al otro día regañarlo por haberlo hecho o dicho.  Se firme y constante en las cosas que se deben corregir, porque la inconstancia solamente genera confusión y descontento.

Si somos diligentes en ésto, te aseguro que poco a poco, serán menos las cosas que tendras que corregir o señalar.

Gracias por visitar el post, escribeme y dejame saber que piensas sobre este tema,

nos vemos por aquí muy pronto!

Bendiciones,

Isa




No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Comparte un comentario con nosotras!...