lunes, 15 de febrero de 2016

¿Eres una mamá enojona?

¿Has sentido la CULPABILIDAD  pensando, ah si no hubiera dicho esto o aquello...  si no le hubiera gritado...  si no hubiera regañado de esa manera... tú sabes que necesitas ser más cariñosa y paciente, pero realmente no lo sientes por ningún lado.  La culpabilidad es el síntoma de que sabes que estás lastimando a otros y que necesitas hacer un alto y dejar esa dinamica mental que te lleva a estar ENOJADA  la mayor parte del tiempo.


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¿Soy una mamá enojona?


Hay muchas razones por las que como mujeres y madres nos sentimos ENOJADAS y FRUSTRADAS. Lidiamos día a día con situaciones de comportamientos, trabajo, finanzas y relaciones con nuestros hijos y esposo, eso algunas veces es muy estresante y terminamos con un humor de Ogro y todos nos miran como que somos familiares de Shrek, verdes de enojo :(

Aquí te comparto varias razones por las que podríamos sentirnos así para que con la ayuda del Señor busquemos corregirlas:

No.1 Tu relación con el Señor está distante


Cuando no priorizamos nuestro tiempo con el Señor, nuestro temperamento fácilmente será influenciado por todas las cargas externas que tenemos que llevar.  Cada día estamos expuestas a retos planeados y algunos inesperados que si los enfrentamos con nuestra propia fuerza, seguramente no podremos superar.  Como lidiar con el temperamento de un niño a veces enfermo o frustrado, o con un adolescente que necesita de nuestra paciencia y consejo?  Ser madre no empuja  a ser totalmente dependientes de Dios, pero como siempre tenemos tanto que hacer con tan poco tiempo, muchas veces empezamos la faena sin el escudo de la Palabra en nuestras mentes, y es entonces cuando caemos agobiadas por las circunstancias, respondiendo con mala actitud porque no tenemos la fuerza necesaria para enfrentarlas.

¿Qué podemos hacer?

Cada día, haz tu mejor esfuerzo para tomar un tiempo y pedirle a Dios que te guie en cada actividad, invitándolo a ser tu fuerza y tu gozo 
 Salmo 118: "Mi fortaleza y mi cántico es JAH, él me ha sido por salvación"  

Cuando haces un esfuerzo consciente por invitar al Señor en tu día, el te fortalecerá endulzando tu dureza, calmando tu angustia y dándote paciencia aún en tu  impaciencia.


No. 2  Te sientes agobiada


Posiblemente tengas mucho que hacer en tu día, y la horas no alcanzan.  Mas aún cuando tenemos bebés o niños pequeños, existe un sentimiento continuo de que  nunca lograrás hacer todo lo que necesitas y eso nos agobia y nos hace sentir desanimadas.  Te preguntas porque no es tan simple y esperas que cada quién se comporte y no te causa tantas interrupciones en lo que estás haciendo.

¿Qué podemos hacer?

Primero, si tienes hijos pequeños, piensa que no siempre será así!!  Ellos crecerán y todas las cosas que hoy tienes que hacer por ellos en poco tiempo terminarán, así que disfruta este tiempo con ellos.  Si, es cierto que Y si tus niños están mas grandecitos, también,  es cierto que necesitan mucha atención y cariño, pero un día, como a mí, te llegará el momento de dejarlo ir a la universidad y su tiempo contigo ya será muy corto. Te lo aseguro.  Ellos crecerán y no tendrás que estar las veinticuatro horas pendiente de ellos.  

Haz un alto y aléjate por cinco minutos.

Diles a todos, "mamá necesita cinco minutos en su dormitorio, pueden jugar durante ese tiempo en su dormitorio y luego continuaremos con lo que estamos haciedo" Toma este tiempo y ve a tu cuarto a relajarte,  piensa en otra cosa, o lee algún artículo interesante para ti. NO les des a los niños ninguna tarea para hacer en este tiempo, pues si cuando regreses no lo han hecho, te sentirás aún mas enojada cuando les preguntes por la tarea y no la hayan hecho. Luego en tu cuarto, pídele al Señor fuerza y paciencia, que abra tus ojos y te deje ver cual debe ser tu prioridad en ese momento y lo que no puedas hacer, dejáselo al Señor y confía en El.


No. 3 Estás cansada

No es necesario explicar que el cansancio realmente puede convertir a una dulce madre, en una madre aterradora!!  Mas cuando usualmente estamos en un estado de cansancio permanente.  Esto de ser madre es un trabajo de 24X24, no es cierto?

¿Qué podemos hacer?

Asegúrate de dormir la mayor cantidad de tiempo posible.  Seguramente no tendras tiempo de ver tus películas o programas favoritos y la noche podría ser la única oportunidad que tengas de hacer algo que te guste, pero existe el peligro de que por hacer "lo que te gusta" no tengas suficiente descanso.  Y es que luego, vienes días en los que se enferma algún miembro de la familia, y te tienes que levantar varias veces en la noche para atenderles, así que cuida mucho de tus horas de sueño, cuando sea posible, duerme bien.

Es conocido de todos que la fatiga puede resultar en enfermedades físicas severas así que trata en todo lo que sea posible, de irte a dormir lo más temprano posible.  Si aún después de dormir suficiente (siete u ocho horas) te sientes debíl y fatigada, busca la ayuda de un médico.


No.4 Tienes hambre

Como dice la frace "barriga llena, corazón contento" cuando tenemos hambre tendemos a ponernos irritables, y éste no es un problema tanto de carácter como físico.  Cuando los niveles de azúcar del cuerpo bajan, podemos sentirnos realmente débiles y enfermas.  Esta no es una posición buena para una mamá que debe cuidar de una casa llena de personas  hambrientas. NO NO NO NO!!


¿Qué podemos hacer?

Asegúrate de tomar un desayuno muy nutritivo y saludable, de acuerdo con tus propias necesidades;  ten en mente refaccionar al lado de tus niños, pues cuando ellos comen es bueno que te sientes a hacerlo con ellos, platicar tranquilamente para absorber todos los nutrientes.  Sé por experiencia propia que si no comemos o refaccionamos, al estar constantemente ocupadas, se nos olvida o simplemente no nos tomamos el tiempo de hacerlo y en un par  horas te sentirás realmente enojada, incómoda y débil.  ¿Te ha pasado?


No. 5 Tus hijos no se portan nada bien

Hay días en que nuestros hijos no se portan bien por una u otra razón, mas cuando son pequeños, días de argumentos y pleitos continúan y estas por meter a todos en una caja y enviarlos al Congo!  Y eso que haces tu mejor esfuerzo por atenderles y hablarles de manera dulce y comprensiva, pero no resulta para nada.

¿Qué podemos hacer?

La mayoría de las veces  nuestros hijos realmente desean  es nuestra atención y harán cualquier cosa por obtenerla.  Lo mejor es hacer un alto en lo que sea que estás haciendo y dedicarle un tiempo exclusivo  a tus hijos.  Podrías hacer un juego juntos o salir a jugar con ellos, eso realmente les alegrará el día y después de un tiempo regresas y les pides colaborar en lo que tengan que hacer, y listo!  En un 90% de las veces nuestros hijos responderán de mejor manera después de haber tenido un acercamiento real con nosotras.

¿Y a ti que es lo que te hace ponerte de malas y convertirte en un ogro?  Nos gustaría mucho nos lo  compartieras en los comentarios.  Si te gusta el post o crees que le ayudaría a alguna de tus amigas, apóyanos compartiéndolo!

Un abrazo con mucho cariño,


Isa






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